lunes, 22 de septiembre de 2008

Poema de Bili Sanchez

La noche cubre sus ojos al amanecer.
Cuando apenas distinguía colores o la mirada sincera del amor.
Digamos que la vida es una pregunta y que él no pudo ni si quiera responder erradamente los tropiezos de los pasos.

Duele mi sangre a pesar de la distancia del inmenso Atlántico que separa las horas en días y noches transparentes.
Pregunto por la justicia a un cielo que no emite eco alguno.
Ni si quiera ha escuchado el ruego que brota del dolor de la gente que estrecha sus manos.
Y es otra pregunta sin respuesta, en medio de la nada que es la vida cuando anochece tan temprano.

Gracias Primo, por dedicarle unas lineas a mi hijo
Un beso

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